Desde fines del año pasado, APUSSAM participó activamente de actividades tendientes a desempolvar la tan necesaria y postergada reglamentación de la Ley Nacional de Salud Mental. En el afán de difundir la importancia de esta acción, acá les dejamos, en primer lugar, el extracto de la nota aparecida oportunamente en Página/12, y más abajo, el link a la nota completa.!
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Quita poder a los psiquiatras”
“Es importante reglamentar la Ley 26.657 porque, mientras tanto,
muchos médicos no la están tomando suficientemente en cuenta”, sostuvo
Roberto, integrante de la Asamblea Permanente de Usuari@s de los
Servicios de Salud Mental (Apussam).
–¿En qué situaciones puede ser importante para los usuarios la reglamentación de la Ley de Salud Mental? –preguntó Página/12.
–Hay que decir que los jueces ya están aplicando la ley, todavía sin
reglamentar. Por ejemplo, hace poco se acercó a Apussam una usuaria que
pasó 13 años internada en el Moyano. En ese tiempo, el marido le quitó
la tenencia de los hijos y la fábrica de la que era propietaria, y
estaba tratando de sacarle la casa. Pero ahora la situación es distinta:
ella vino a nuestra agrupación y pudo hacer una consulta jurídica. Es
un ejemplo de cómo la ley anterior conllevaba un despojo total sobre el
usuario. Y las asociaciones psiquiátricas protestan porque la
internación no la determina el psiquiatra solo: necesita otra firma, que
puede ser la de un psicólogo, y también interviene el juez. Esto les
saca poder a los psiquiatras, que tenían un manejo discrecional que se
prestaba a cosas siniestras; basta con recorrer los archivos judiciales
para ver los casos de personas que fueron declaradas injustamente
insanas.
“En mi caso –continuó Roberto–, en 1994 tuve un pico alucinatorio:
afortunadamente, al día siguiente me atendió una psiquiatra y me dio una
medicación, un antipsicótico que me sacó de esa situación. Desde
entonces sigo en tratamiento pero, por ejemplo, ningún psiquiatra me
advirtió que ciertos trabajos pueden disparar mis síntomas
alucinatorios, lo cual me obliga a volver a tomar la medicación. Si me
hubiera atendido un equipo interdisciplinario, habría sido más fácil
detectar esto. La nueva ley permite que el usuario esté más guiado, con
más seguimiento del equipo. Pero lo fundamental es que se ponga fin a la
estructura de las grandes clínicas: a los depósitos de locura.”
Acá, la nota completa