martes, 6 de diciembre de 2016

Campaña antiestigma. Hoy publicamos: Cazadores de utopias.

CAMPAÑA ANTIESTIGMA

El objetivo de esta campaña es la lucha contra el estigma de la locura. A partir de diversos escritos, Apussam se propone analizar, describir y compartir experiencias de vida en las que el estigma ocupó un lugar protagónico, llegando a prevalecer sobre la identidad de la persona.
Desde la Asamblea se busca difundir otra mirada sobre la locura, que la sociedad toda sepa que no somos personas peligrosas, que no hay motivos para temernos, que merecemos ser respetados. 




CAZADORES DE UTOPIAS 

(Texto publicado en el periódico Marcha: www.marcha.org agosto 2015)

La Ley de salud mental que en Argentina redactó y reglamentó con éxito el Secretario Ejecutivo de la Conisma (Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones), Lic. Leonardo A. Gorbacz, es una muestra cabal del cambio de paradigma, hacia los hospitales polivalentes en vez del actual hospital monovalente, o manicomio - cárcel.
Quiero en este artículo contar mi experiencia en el viejo paradigma que estamos intentando superar. Soy asmático, sufro de EPOC (Enfermedad Pulmonar de Obstrucción Crónica) y de varias enfermedades de las vías respiratorias como bronquiolitis, laringitis, asma y otras. Estas enfermedades nunca fueron tratadas en el transcurso de mi internación, ocurrida entre 1990 y 1991. No sólo no atendieron mis afecciones respiratorias sino que estuve lleno de liendres y pediculosis, sin el trato que hubieran debido darme.
Así como el hospital me ha maltratado, la sociedad tampoco ha sabido alojarme. En especial barrios como Balvanera - donde vivo- no están listos para respetarnos a los usuarios y usuarias, sino, por el contrario suelen agredirnos y estigmatizarnos, como si fuéramos sospechosos de algún crimen que jamás cometimos ni haremos. Nuestras necesidades básicas como la vivienda, comida,  trabajo, amor, familia,  son utopías que la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 contempla como aspectos primordiales a considerar en el transcurso de los tratamientos por ser indispensables para la salud. Sin embargo, la gente, nuestros vecinos, las fuerzas de seguridad, nos tienen tildados de “'sospechosos”. En mi caso mantengo con holgura la casa que me dejaron mis papás, pero la vecindad me trata como un “paciente peligroso”, como sujeto de toda burla o sospecha. De esa forma no dan lugar y faltan el respeto al Nuevo Paradigma que promueve el Modelo Social de la Discapacidad y el respeto a todas las personas sin estigmatizar ni prejuzgar por haber tenido un diagnóstico.
La incomprensión de vecinos y familiares suele ser la moneda corriente. Nuestra lucha diaria para sobrevivir, buscando trabajo, intentando sobrevivir con una pensión por invalidez o con planes de ayuda social, no es acompañada por familiares ni vecinos. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad y la gente mal intencionada busca revertir el proceso de externación y de regreso a la sociedad. Es difícil para cada uno buscar algún sustento, conseguir un trabajo para poder vivir y pagar alimentos, tratamientos y medicación. Además, en mi caso, también debo enfrentarme a la difamación de quienes piensan que todo paciente es un ex-convicto, o un sujeto “peligroso”. Yo sólo pienso en volver al hogar, vivir mi vida de la mejor manera, incluso por qué no enamorarme, quizás casarme o formar pareja y encontrar así al menos la aceptación de nuestro ambiente más próximo, la familia.
Los abusos farmacológicos y el mal diagnóstico (llamado también ''de pasillo '') son algunas de las habituales falencias y causas de las peores descompensaciones en los pacientes. Por ejemplo el uso de Lapenax genera cuadros de falta de glóbulos blancos y aún anemia, el Meleril, medicamento ya en desuso en muchos países por sus contraindicaciones, aquí sigue siendo recetado. También podemos mencionar el empleo de Bromodol y Halopidol, inyectables utilizados generalmente en las guardias médicas o en los centros de salud privados. Todos ellos, constituyen una falla y una agresión contra la salud de los usuarios de los servicios de salud mental, que debemos padecer sus efectos colaterales. Algunos de estos efectos son los problemas intestinales, taquicardias, contracturas que llegan a producir inmovilidad, entre otras.
Mientras tanto en la institución hospitalaria otras cosas también suceden. Las malas dotaciones de enfermeros y sus prácticas irrespetuosas de los derechos de los usuarios también pueden encuadrarse dentro de las causas o condicionantes que lejos de mejorar, entorpecen y perjudican nuestra salud. Los “madrugones'' que nos obligan a realizar cuando estamos internados, sin dejarnos descansar, los malos tratos, la falta de respeto y el desprecio al dirigirse a nosotros, contribuyen a que la terapia no avance y al contrario, la cura se aleje. ¿Por qué no nos dejan dormir un poco más de las 6 am? ¿Por qué nos obligan a realizar trabajos de maestranza? ¿Por qué el momento del baño se transforma en una tortura que empieza en la obligación de formar una fila desnudos, con frío, y que termina en una ducha con agua helada? Los malos tratos de los enfermeros se asemejan muchas veces a la escuela del ejército argentino.
En Apussam, Asamblea Permanente de Personas Usuarias de los Servicios de Salud Mental, espacio que integro hace años, buscamos que se concrete el cambio a un nuevo paradigma en salud mental. En tal sentido, nos llamamos usuarios, y no pacientes, porque los usuarios activos construimos. En cambio los pacientes pasivos esperan. No queremos ser más personas pasivas que reciben dócilmente las órdenes médicas, órdenes e indicaciones que nos maltrataron y torturaron. No queremos ser objetos de protección. Elegimos ser personas activas que participan de sus tratamientos y toman decisiones sobre su salud y su cuerpo. Soñamos con una sociedad más justa con los usuarios y usuarias de los servicios de salud mental. Una sociedad sin estigmas contra la locura. Estamos en contra de las internaciones, en contra del abuso farmacológico tradicional. Existen al contrario terapias alternativas, medicamentos de tercera generación, entre otras, que reducen daños y efectos colaterales. Personalmente defiendo la Risperidona y la Olanzapina que son los nuevos fármacos que favorecen las terapias breves y efectivas.
Apussam incluye entre sus preocupaciones y motivos que nos movilizan a la reinserción social de las personas usuarias de los servicios de salud mental y nuestra lucha contra el estigma de la locura. Apussam es un grupo que lucha por los derechos de las personas usuarias, por la inclusión social, por la contención familiar y social, por los tratamientos adecuados, la labor terapia, por la priorización de las terapias ambulatorias, y en contra de la sobremedicación y del abuso de las internaciones. Estas son algunas de  nuestras bases en Apussam, donde buscamos integrar a todos los usuarios y usuarias, y devolverles su estimulo, haciendo lugar a que puedan ejercer su derecho a la participación en la sociedad. Participar en Apussam es una forma de lograr la reinserción. No queremos más estigmas, no más exclusión ni restricción de nuestras capacidades como lo han hecho en juicios de insanias. Nuestros derechos al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la vida sana y plena, a la inclusión social parecen ser una utopía para muchos que languidecen en los servicios de internación[1].
En el año 2020 los hospitales monovalentes debieran dejar de existir. Deberían ser polivalentes, es decir que cada hospital debiera incluir servicios de salud mental. La pregunta es... cuán lejos estamos de esta meta en lo político y presupuestario; cuán lejos están los intereses sectoriales de los psiquiatras y psicólogos de aquel objetivo. No queremos que el paradigma continúe de este modo funesto en que lo conocemos.
El Órgano de Revisión creado por la Ley Nacional de Salud Menta, busca dar lugar a nuevas propuestas para solucionar o considerar problemas de los usuarios desde el acceso al  transporte, a la medicación, a la vida sin estigmas, sin prejuicio, ¿cómo encontrar el medio, cómo hacer para que la gente no nos rechace? ¡Cuántas propuestas! Qué difícil es cada pequeño acto para un ex-interno estigmatizado como si fuera un … delincuente
El Órgano de Revisión recibe nuestras denuncias, busca el respeto de nuestros derechos, vela por el cumplimiento de la Ley Nacional de Salud Mental. La reinserción laboral, las labores manuales e intelectuales, la posibilidad de volver al hogar, acceder a la comida y medicinas, parecen para quienes tenemos algunas necesidades ideales lejos de alcanzar. El Estado brinda con su planes de asistencia buena parte de lo que buscamos pero es el estigma el que sigue allí y las necesidades básicas y sociales - familia y amor aun - casi nunca apareces - somos pues  CAZADORS DE UTOPIAS

Rolando Hanono
Integrante de Apussam


[1] Más información en www.asambleadeusuariosdesaludmental.blogspot.com Facebook: Apussam Asamblea de usuarios


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Campaña Antiestigma. Hoy publicamos: Recuperar la palabra de los protagonistas. Reflexiones y aportes de APUSSAM en torno a la Ley Nacional de Salud Mental

CAMPAÑA ANTIESTIGMA

El objetivo de esta campaña es la lucha contra el estigma de la locura. A partir de diversos escritos, Apussam se propone analizar, describir y compartir experiencias de vida en las que el estigma ocupó un lugar protagónico, llegando a prevalecer sobre la identidad de la persona.
Desde la Asamblea se busca difundir otra mirada sobre la locura, que la sociedad toda sepa que no somos personas peligrosas, que no hay motivos para temernos, que merecemos ser respetado.
 
 
 
 
Recuperar la palabra de los protagonistas. Reflexiones y aportes de la asamblea permanente de usuarios de los servicios de salud mental sobre la ley 26 65727[1]*

La publicación del informe Vidas arrasadas, en marzo de 2008, promovió el debate público en torno a los derechos vulnerados de las personas usuarias de los servicios de salud mental. Entre otros aspectos, el informe planteó dos cuestiones fundamentales: la necesidad de que los usuarios pudiéramos participar en la formulación de medidas, leyes y políticas sobre los servicios que nos involucran y, por otra parte, la importancia de que el Poder Legislativo sancionara una ley nacional marco en materia de salud mental que adoptara los principales estándares internacionales en el tema.
Ese mismo año, nos reunimos por primera vez y decidimos crear una organización integrada de manera exclusiva por usuarios, para trabajar en la promoción y defensa de nuestros derechos. Así se creó la Asamblea Permanente de Usuarios de los Servicios de Salud Mental (APUSSAM), una organización conformada por un grupo de hombres y mujeres que se reúne con la esperanza de construir un mundo donde no existan los estigmas ni las injusticias relacionadas con la salud mental.
Aquella primera reunión se realizó en la sede del CELS, donde aún hoy continúan celebrándose nuestros encuentros semanales. A partir de ese momento, en la Asamblea hemos trabajado para que exista un marco normativo que proteja nuestros derechos y para que se derriben las barreras sociales que impiden que los podamos ejercer. La ratificación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de las Naciones Unidas resultó fundamental para afianzar este trabajo.
A finales de 2010 nos sumamos al proceso de incidencia y movilización a favor de la sanción de la Ley Nacional de Salud Mental, en tanto que el proyecto retomaba los puntos fundamentales de la CDPD. El respaldo a la norma se llevó adelante a través de la participación en los escenarios públicos para debatir sus contenidos, la publicación de notas periodísticas, y la presencia  en concentraciones frente al Congreso junto a otras organizaciones sociales. En este mismo proceso nos dimos a conocer y ganamos mayor liderazgo y visibilidad.
En este documento transmitimos nuestras principales ideas y aportes en relación con la reglamentación de la nueva ley. Esta labor la llevamos a cabo sobre la base de nuestras propias experiencias personales como usuarios del sistema.


1. primera aproximación a la ley nacional de salud mental
Esta ley permitió revertir la situación de discriminación de las personas con diagnóstico psiquiátrico, ya que instala el problema de la salud mental como un tema de derechos humanos y de acceso a la justicia.
A la vez, estableció mecanismos formales para generar nuevas prácticas respetuosas de los derechos humanos. También incorporó la participación de los usuarios en las decisiones sobre sus tratamientos individuales y en el diseño de políticas públicas que tiendan a superar las barreras sociales que restringen el pleno ejercicio de nuestros derechos.
La nueva ley posibilita la configuración de relaciones democráticas entre usuarios y profesionales de la salud. Esto permite conformar un campo social amplio para luchar contra distintas formas de abuso, maltrato y torturas, que en muchos casos nos afectan. Esta norma también contempla la necesidad de una revisión periódica de los diagnósticos para posibilitar la erradicación del estigma que generan.
2. nuestra propuesta de reglamentación de la ley
Una vez sancionada la ley, participamos del proceso de reglamentación a través de la elaboración del documento “Propuesta de Reglamentación de la Ley Nacional de Salud Mental”.[2] Para ello, iniciamos un proceso de lectura, análisis y revisión del texto aprobado por la Asamblea. Fue una situación que  nos generó una gran movilización emocional más allá del compromiso social que nos convocaba, ya que nos interpelaba personalmente, al revivir viejas, dolorosas y nefastas experiencias. El hecho de sabernos artífices de lo que estaba por ocurrir y pensar en un futuro a largo plazo, construido con nuestra participación para defendernos y defender a nuestros compañeros, evitando nuevas torturas, fue vivido con una enorme responsabilidad, que asumimos y que nos atañe desde el alma y la vida.
En la APUSSAM realizamos las siguientes propuestas de reglamentación.

2.1. El rol de las personas usuarias en los procesos de atención
El artículo 7, inciso K, de la ley sostiene que el Estado reconoce a las personas con padecimiento mental el “derecho a poder tomar decisiones relacionadas con su atención y su tratamiento dentro de sus posibilidades”.[3]
La limitación que podría suponer esa aclaración nos llevó a explicitar en nuestra propuesta que todo ser humano toma decisiones “dentro de sus posibilidades”. Por lo tanto, toda decisión vinculada con la atención de los usuarios debe ser tomada con nuestra participación como agentes y protagonistas principales del proceso, y debe ser condición para hacer posible la efectividad del tratamiento. De ninguna manera deberá entenderse la aclaración “dentro de sus posibilidades” como una limitación a la participación en la toma de decisiones, ni como una forma de relativizar el derecho de las personas a decidir. La participación siempre estará presente y será cada usuario quien decida por su salud.
El trabajo de lectura y análisis de la nueva ley nos permitió repensar y mejorar documentos elaborados por la Asamblea para difundir los derechos de los usuarios, como las “Directivas psiquiátricas anticipadas” y el “Modelo de internación”,31 redactados con el objetivo de transmitir nuestros derechos y diversas formas de ejercerlos y defenderlos. El primero difunde el derecho a tomar decisiones anticipándonos a una situación que pudiera impedirlo. Este principio reconoce el valor de la autonomía, ya que no es el profesional quien debe decidir qué “beneficia” más a una persona. Por otra parte, el “Modelo de internación” debe entenderse como un documento testamentario en el que proponemos un modo de hacer más transitable y llevadera la internación –en caso de que no existiera otra alternativa posible – para que las instituciones y los profesionales de la salud puedan conocer nuestras preferencias y respetar nuestro derecho a participar en las decisiones sobre el tratamiento aun en las situaciones más difíciles.

2.2. El propósito de la medicación
El artículo 12 hace referencia a los tratamientos farmacológicos y el suministro de medicamentos. Desde la Asamblea consideramos que esta clase de tratamientos deberían incluir nuestra participación; deberíamos ser informados sobre las alternativas disponibles, sus efectos y contraindicaciones, para poder elegir, y que se respeten nuestras negativas. Con frecuencia, algunas de estas consideraciones no son tenidas en cuenta al momento de recetar y suministrar medicamentos a los pacientes internados en estado de crisis. Por ejemplo, pensamos que la intervención farmacológica debe tener como guía fundamental nuestras experiencias previas, evitar aquellos tratamientos que no queremos volver a transitar e identificar los que nos resultaron beneficiosos.
También es necesario que se realicen análisis clínicos previos al momento de suministrar la medicación, para determinar nuestro estado de salud y prevenir los efectos graves que podría causar la administración de fármacos contraindicados y potencialmente peligrosos. Además, se deben llevar a cabo cuidadosos controles de las dosis para evitar cualquier daño derivado de la sobremedicación.


2.3. La esperanza de la inclusión social
El artículo 11 de la ley propone el trabajo articulado desde diferentes sectores como salud, educación y desarrollo social, para lograr la plena inclusión social de los usuarios. Nosotros pensamos que este es el artículo de la sanación y la reintegración, que devuelve el derecho a la participación y a la vida en comunidad a las personas usuarias de los servicios de salud mental. Es una nueva visión que en algunas normas estuvo escrita, pero nunca cumplida. Con respecto a la importancia del acceso al trabajo y de la defensa de su continuidad para la plena inclusión social de las personas usuarias, propusimos que la reglamentación contemple: la posibilidad de ausentarse del trabajo por motivos de salud mental; de asistir al trabajo con un acompañante
Terapéutico y/o un asistente personal; la prohibición de perder el empleo o parte del salario por motivos de salud mental.
Por otra parte, queremos compartir algunas reflexiones de la APUSSAM sobre la forma en que deberían ser entendidos los dispositivos previstos en el artículo 11:

• Casas de convivencia: se trata de espacios habitables en el afuera, que deben brindar la posibilidad de coexistir con otras personas sin que se nos arrebaten nuestros derechos ciudadanos. Las casas de convivencia constituyen una alternativa para que no seamos despojados en el encierro, donde se respete nuestra libertad y podamos asumir las responsabilidades y los riesgos propios de la vida en comunidad.
• El Hospital de Día: se debe concebir como el futuro de la atención en salud mental en situaciones de crisis, con el propósito de evitar las internaciones. Estos dispositivos deben articularse con otros ámbitos de la vida de las personas usuarias, para promover, por ejemplo, que podamos preservar nuestro trabajo y otras actividades.
• Cooperativas de trabajo y emprendimientos sociales: muchas personas que han estado internadas han vivido el duelo de la pérdida laboral (lo cual genera dolor y desasosiego). Por ello consideramos fundamental que se creen cooperativas y emprendimientos sociales que posibiliten el acceso a un trabajo digno y bien remunerado, que nos permita tener aspiraciones, cumplir nuestros proyectos y avanzar en nuestro propio desarrollo.
Este artículo resultará revolucionario cuando se aplique en su totalidad, porque permitirá reconstruir los lazos que están rotos y fracturados entre los usuarios y el resto de la sociedad.

3. despedida
Creemos que están dadas las condiciones para empezar este milenio con los avances de la ciencia y la tecnología al servicio de las que ya no serán discapacidades, sino otros puntos de vista, otros andares, y formarán parte de una nueva época para la humanidad. Es necesario correr el velo de la discriminación para empezar a formar ese colectivo que somos todos, para asistirnos y no caer en la intolerancia, el desinterés, o decir “ese no es mi problema”. Porque cuando me pasó a mí, le pasó a mi familia, a mis amigos, a mi grupo laboral, a mis vecinos, les pasó a todos. Porque uno no muere y tampoco desaparece al escondernos en lugares de atención arcaicos y primitivos. Por eso, intentemos darnos una oportunidad más allá de una ley, logremos tener salud mental en las decisiones a tomar para nuestro futuro, sabiendo que después de nosotros vendrán muchos otros. No demos por finalizado este proceso y no nos limitemos a pensar que “hasta aquí llegamos”. Al contrario, apostemos al cambio, aportemos voluntad y actitudes positivas de solución para este nuevo enfoque social y démonos cuenta de que la cura está en que podamos crecer todos juntos.
Nuestra palabra vale y necesita ser escuchada. Nuestra experiencia dolorosa puede ser transformada en enseñanza y prevención. Podemos y debemos formar parte de este proceso de reforma del sistema de salud, haciendo que nuestra experiencia funcione como insumo para la transformación.
Esperamos que se creen nuevos mecanismos de participación que nos permitan concretar estas esperanzas.


[1] * El presente documento ha sido publicado como Anexo en el Informe Anual del CELS 2012. Fue elaborado por Alicia Albano y Fernando Aquino, integrantes de la Asamblea Permanente de Usuarios de los Servicios de Salud Mental (APUSSAM).

[2] La propuesta de reglamentación fue enviada a la Dirección Nacional de Salud Mental y al diputado Leonardo Gorbacz con el objetivo de que nuestras opiniones sean respetadas. Algunas son detalladas en el presente informe. El texto completo está disponible en nuestro blog: <www.asambleadeusuariosdesaludmental.blogspot.com>.

[3] El destacado nos pertenece. Ambos documentos se encuentran disponibles en nuestro blog.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Guia de Información sobre personas con discapacidad. de COPIDIS

En este link podran descargar una guía de información con datos útiles sobre pensiones, certificado de discapacidad y demas!


http://www.buenosaires.gob.ar/copidis/guia-de-discapacidad



martes, 15 de noviembre de 2016

Campaña Anti estigma. Hoy publicamos "El Dr. Otroso"

CAMPAÑA ANTIESTIGMA

El objetivo de esta campaña es la lucha contra el estigma de la locura. A partir de diversos escritos, Apussam se propone analizar, describir y compartir experiencias de vida en las que el estigma ocupó un lugar protagónico, llegando a prevalecer sobre la identidad de la persona.
Desde la Asamblea se busca difundir otra mirada sobre la locura, que la sociedad toda sepa que no somos personas peligrosas, que no hay motivos para temernos, que merecemos ser respetado.




El Dr. Otroso



(suena música clásica – podría ser Vivaldi- y se lo ve al Dr. Otroso
Acostado en el diván de su consultorio y hablando por celular)

voz en off: … Y aquí podemos ver al Doctor Benjamín Otroso, famosísimo psiquiatra de Buenos Aires,  esperando a su próximo paciente.

Dr. Otroso: …mirá si no vas a saber que la pasta ballina no me gusta! Si sabés que el merenguito es el único que como. (…) No, ahora no quiero nada, porque yo ya te lo había avisado, lo que pasa es que hablo yo y pasa un camión. (….) No, dejá, no te preocupes, Adela. Me llevo un yogurcito yo, ya que ni siquiera te acordaste de mí, dejá, no necesito de tu caridad. (….) Que??? Eso quiere decir que tengo que ir a comprarlas YO!!?!?!?! Pero quién te creés que soy, Adela! Tu sirviente, eso pensás que soy!?

Tocan el timbre

Dr. Otroso:  …Perame que llegó la paciente de las 5.

Atiende poniendo voz seria

 Dr. Otroso:           Si?

Paciente:     Doctor, soy yo, Susana.

Dr. Otroso: Suba, Susana. (al teléfono) Te llamo 5 y media. (se escucha la puerta del consultorio) Adelaaaanteeeee..:!

Susana:      Hola Doctor, cómo anda?

Dr. Otroso:  Ajá… (como tocándose la barbilla y sacando conclusiones)

Susana:      No sabe el tránsito que había, me costó tanto llegar a tiempo!

Dr:              Ajá… así que “le costó” llegar…

Susana:      Si, estaba todo cortado, fue un suplicio.

Dr:              “Un suplicio”…. Por qué no trabajamos un poquito esta imposibilidad, esta negación a la cuestión de afirmación del espacio que, en definitiva y al final de cuentas, cuesta tanto transitar, justamente por esta pulsión de tánatos que frena la libido, no tanto el deseo sino a la representación que de él se tiene…

Susana:      EH? No doctor, en realidad me gustaría hablarle de las cosas que estuve pensando… de mi internación, se acuerda? Esos 6 meses que estuve en el Hospital se me aparecen en sueños, doctor. Y cuando me despierto, a la mañana temprano, me levanto llena de preguntas…

Dr Otroso:   Mmmm, ajá…preguntas… Cómo cuales?

Susana:      Como ésta: ¿Por qué se obliga a una persona a firmar un consentimiento de internación, bajo los efectos de la medicación, cuando previamente la persona estaba en desacuerdo?

Dr Otroso: Este…. Bueno, eeeehhh….

Susana: Otra:¿Por qué se le niega la posibilidad de ir a votar a una persona que está internada en un hospital psiquiátrico? No es eso contradictorio? O sea, uno puede tomar la decisión de firmar el consentimiento de internación, pero no puede elegir a quién votar? Eso es raro, doctor…

Dr. Otroso: Eeeeeen el apartado 3.272 del inciso 20.425 de la Conferencia de Mburundinga del tomo 15 de las Obras Completas de Ovidio Masivo, se desarrolla este tema relacionándolo…

Susana:      (enojándose muy poquito) Doctor, ¿Por qué se aplica una terapia electroconvulsiva (TEC) sin el consentimiento pleno, libre e informado de la persona?

Dr. Otroso:  (visiblemente nervioso) eeehhh…. Yoooo……

Susana:      Doctor, ¿Por qué una persona continúa siendo declarada insana cuando el equipo que la acompaña no considera que deba estarlo? ¿No es eso desconocer la posibilidad de una cura acaso? Si el Estado quiere ayudarme, no sería más fácil y útil ayudarme a conseguir un trabajo digno en vez de pagarme una pensión por discapacidad de por vida?

Dr. Otroso: Ah, pero qué ideas, Susana!...

Susana:      Recuerdo que el psiquiatra del servicio donde estuve internada comentaba con otros mi historia clínica, y cuando un día me acerqué a preguntarle, me sacó carpiendo…

Dr: Otroso: Susanita….

Susana:      Doctor, hay situaciones que no pueden seguir pasando. Me estoy dando cuenta de todas las cosas que me pasaron cuando estuve internada en el Manicomio. La sobremedicación, electroshocks, hacinamiento, no se pasaba más el tiempo, no había relojes y encima tuve que aguantar que transformaran mi vida en una historia clínica! Y cuando salí,: mis conocidos me miraban con cara rara, les daba miedo que yo hubiera salido del manicomio. Intenté volver a mi anterior trabajo, y me dijeron que prescindirían de mis servicios “por razones obvias”. Y yo no hice nada!

Dr. Otroso:  Susanita, quédese tranquila, este sueño es muy rico, está lleno de fantasías y noto que hay un ancla en su infancia, el Edipo con su padre y su aversión a las milanesas…

Susana:      (cortándolo en seco) Doctor, perdóneme, pero me voy. La sociedad debe derribar las barreras que nos impiden tener los mismos derechos que las demás personas, y de ahora en más yo lucharé para que así suceda.

Dr. Otroso:  …¿y entonces?

Susana:      Entonces, nos vemos la semana que viene.